Gracias a la integración de un robot de soldadura Kawasaki, el soldador termina en una hora lo que antes tardaba dos. Y sin tener que inhalar humos ni exponerse a los chispazos de la soldadura de manera directa. El proceso que realiza el robot es claro y replicable:

  • El robot inicia en la estación de limpieza: corta el hilo, y cada varios ciclos, además, fresa la tobera y aplica antiadherente.
  • Localiza el centro del tubo tocando tres puntos y adapta el programa aprendido a los nuevos puntos
  • Ejecuta la soldadura.
  • Regresa a la estación de limpieza

El operario tan sólo debe puntear la pieza, colocarla y darle al botón de inicio para que el robot realice todo el proceso.